Mesa 5
Ronda 14 min2× Tortilla de papas
Empecé
Restaurante · bar · café · rotisería · pizzería
El mozo carga el pedido desde el celular, la cocina lo recibe por ronda —en pantalla o en papel— y la cuenta se cierra sin calculadora.
14 días de prueba, sin tarjeta. El salón y la cocina vienen desde el plan Pro. La prueba arranca en el plan más chico: durante la prueba te pasás a cualquier otro sin cargo.
Primero todas las entradas, después los platos. Si querés papel, cada ronda nueva se imprime sola, y la barra puede imprimir sólo sus bebidas.
Desde el plan Pro
Cada mesa con su estado —libre, ocupada, pidió la cuenta, para limpiar— y lo que lleva consumido. Y al cobrar, la cuenta se divide entre los que pagan, cada uno con su medio.
Desde el plan Pro
Desde el celular sienta la mesa, busca el plato, aclara y manda a cocina. El mozo ve el salón y nada más.
Desde el plan Pro
Lo que se saca, lo que se suma y la otra mitad salen en letra grande en la comanda de la cocina, y también en el ticket. En la mitad y mitad se cobra el gusto más caro: lo calcula el sistema.
Lo cargás mientras el cliente espera en la línea, y la próxima vez que llama el teléfono trae solo su nombre y su dirección.
El cliente arma su pedido en tu web, elige retirar y a qué hora. Cada franja tiene su cupo: cuando se llena, figura completa y no se puede elegir.
Desde el plan Pro
Restaurante · bar · café · rotisería · pizzería
Entra el primer pedido por la web, retira 12:30. Ya está en la pantalla de la cocina.
Mesa 4, ronda 2: napolitana sin cebolla y una pizza mitad fugazzeta. El mozo la manda desde la mesa; en la cocina sale el papel.
La 4 pide la cuenta y pagan entre tres: el sistema la divide.
Llaman para pedir: el teléfono trae el nombre y la dirección de la última vez.
Cerrás la caja con arqueo y ves cuánto entró por cada medio de pago.
Abrís, cerrás y contás. Si falta plata, queda anotado ese día.
Cuánto vendiste y cuánto te quedó, sin planillas.
El cajero vende sin ver costos ni reportes; el encargado maneja el día; el dueño ve todo.
En el celular, la tablet o la compu, sin pasar por ninguna tienda de aplicaciones.
A fin de mes lo bajás y se lo mandás.
Si te vas, te mandamos una copia si la pedís. Si venías pagando y dejás de pagar, la cuenta puede quedar en modo consulta: ves todo y no se borra nada.
Vale para el mostrador: es la única pantalla que anda sin conexión.
Cuando vuelve la conexión, las ventas entran solas. Mientras dura el corte ves el stock de la última vez que hubo conexión, y una franja arriba del mostrador te dice que estás sin internet, que seguís vendiendo y cuántas ventas esperan para subir.
No se abre sola en el momento: una persona revisa cada pedido.
Tu correo y qué tipo de negocio es. Nada más: no pedimos tarjeta.
Te mandamos un enlace para comprobar que la casilla es tuya: lo abrís, escribís el nombre de tu comercio y una contraseña que elegís vos, y tocás el botón para enviarnos el pedido. Vence en una hora.
Una persona mira cada pedido antes de habilitarlo. Si no lo podemos habilitar, también te avisamos por correo.
Con tu correo y tu contraseña. Ese día empiezan los 14 días de prueba, no antes.
Te pregunta lo básico y arma el menú con lo que tu rubro usa.
Precios finales en pesos, por mes. Durante la prueba podés pasarte a cualquier plan sin cargo.
Para Gastronomía: El salón y la cocina vienen desde el plan Pro. La prueba arranca en el plan más chico: durante la prueba te pasás a cualquier otro sin cargo.
$ 29.000,00 /mes
$ 59.000,00 /mes
El comercio que ya tiene clientes fieles, quiere mostrarse online y dar turnos.
Todo lo del plan Inicial, más:
Para Gastronomía
$ 109.000,00 /mes
Todo lo del plan Comercio, más:
$ 189.000,00 /mes
Todo lo del plan Pro, más:
Todos los planes incluyen: Punto de venta, Stock, Caja y arqueo, Clientes, Reportes básicos, ¿Cuánto gané?.
No. Anda en el navegador del celular, la tablet o la compu que ya tenés. La comanda en papel sale por una impresora térmica común conectada a la computadora de la cocina, sin instalar programas: se prepara Chrome una vez para que imprima sin preguntar.
Al pedir la cuenta elegís «Rotisería y comida para llevar», y el asistente te pregunta cómo atendés —mesas, mostrador, pedidos— para armar el menú con eso.
El mostrador sigue cobrando y guarda las ventas. El salón y la cocina necesitan conexión.
Porque una persona revisa cada pedido antes de habilitarlo. Los 14 días de prueba empiezan el día que entrás, no el día que la pedís.
Tu correo y qué tipo de negocio es; después, el nombre de tu comercio y una contraseña que elegís vos. El CUIT te lo pedimos adentro, cuando vas a facturar. Tarjeta, no.
Todavía no. La facturación electrónica está construida y en pruebas, pero no está habilitada para los comercios. Mientras tanto el sistema te da el ticket de la venta —que no es una factura— y el Excel para tu contador. En preparación
Cobrás como hoy: con tu posnet, tu QR impreso o por transferencia, y lo anotás en la venta. La conexión para que el sistema arme el QR y confirme el pago solo todavía no está habilitada. En preparación
El celular, la tablet o la compu que ya tenés: anda en el navegador. El lector de código de barras y la impresora de tickets son opcionales.
Elegís un plan y lo pagás para seguir. Si no contratás, la cuenta puede quedar cerrada hasta que registremos el pago: no se entra ni a mirar, pero lo que cargaste queda guardado.
El plan se paga por transferencia: nos escribís y te pasamos los datos.
Nos escribís y damos de baja la cuenta. Tus datos son tuyos: te mandamos una copia si la pedís. Está todo en los términos y condiciones.
Hoy afinamos el sistema para estos cuatro. Con otro comercio podés pedir la cuenta igual: arranca con todo a la vista y apagás lo que no usás.
14 días, sin tarjeta. Lo que cargues queda.