Mesa 5
Ronda 14 min2× Tortilla de papas
Empecé
Para comercios chicos de Argentina
Restaurante · bar · café · rotisería · pizzería
Peluquería · barbería · uñas · estética · spa
Kiosco · almacén · autoservicio · despensa · dietética
Ropa · calzado · marroquinería · bijouterie
Las ventas, la caja, el stock y los turnos de tu negocio en un sistema que anda en el celular, la tablet y la compu. Elegí tu rubro y mirá cómo queda.
El mozo carga el pedido desde el celular, la cocina lo recibe por ronda —en pantalla o en papel— y la cuenta se cierra sin calculadora.
Tus clientes sacan turno desde tu web a cualquier hora. Vos ves el día por profesional, cobrás al terminar y la comisión de cada uno queda anotada.
Lector de código de barras, cámara del celular o balanza: el producto entra al ticket y la fila avanza. El stock baja solo y la caja cierra con arqueo.
Cada prenda con sus talles y colores, y cada uno con su stock. Lo que vendés en el local y lo que mostrás en tu web sale del mismo lugar.
14 días de prueba, sin tarjeta. Revisamos cada pedido antes de habilitarlo.
14 días de prueba, sin tarjeta. El salón y la cocina vienen desde el plan Pro. La prueba arranca en el plan más chico: durante la prueba te pasás a cualquier otro sin cargo.
14 días de prueba, sin tarjeta. La agenda y los turnos online vienen desde el plan Comercio. La prueba arranca en el plan más chico: durante la prueba te pasás a cualquier otro sin cargo.
14 días de prueba, sin tarjeta. El mostrador, el stock y la caja vienen en todos los planes.
14 días de prueba, sin tarjeta. Los talles y colores vienen desde el plan Comercio. La prueba arranca en el plan más chico: durante la prueba te pasás a cualquier otro sin cargo.
Primero todas las entradas, después los platos. Si querés papel, cada ronda nueva se imprime sola, y la barra puede imprimir sólo sus bebidas.
Desde el plan Pro
Desde el celular sienta la mesa, busca el plato, aclara y manda a cocina. El mozo ve el salón y nada más.
Desde el plan Pro
Cada mesa con su estado —libre, ocupada, pidió la cuenta, para limpiar— y lo que lleva consumido. Y al cobrar, la cuenta se divide entre los que pagan, cada uno con su medio.
Desde el plan Pro
Lo que se saca, lo que se suma y la otra mitad salen en letra grande en la comanda de la cocina, y también en el ticket. En la mitad y mitad se cobra el gusto más caro: lo calcula el sistema.
Lo cargás mientras el cliente espera en la línea, y la próxima vez que llama el teléfono trae solo su nombre y su dirección.
El cliente arma su pedido en tu web, elige retirar y a qué hora. Cada franja tiene su cupo: cuando se llena, figura completa y no se puede elegir.
Desde el plan Pro
El cliente elige el servicio, el día y la hora, y deja su teléfono. No tiene que crear una cuenta. Puede cambiarlo o cancelarlo hasta el plazo que vos pongas.
Desde el plan Comercio
El sistema mira cada cuánto viene cada clienta y te arma la lista de a quién escribirle, con el mensaje listo para mandar por WhatsApp.
Una columna por persona, con sobreturnos y horarios bloqueados cuando hace falta.
Desde el plan Comercio
Cada renglón del cobro dice quién lo hizo. A fin de mes no hay que reconstruir nada.
Desde el plan Comercio
Pedís seña por servicio, por transferencia a tu alias.
El cobro de la seña con Mercado Pago. En preparación
Desde el plan Comercio
Sin lector de mano, escaneás con la cámara. Lo de todos los días queda en los favoritos de arriba.
Cada cliente con su cuenta: se lleva la mercadería, paga una parte, después el resto. El fiado no mueve la caja hasta que cobrás.
Desde el plan Comercio
El mostrador guarda las ventas en efectivo, con tarjeta y por transferencia, y las manda solo cuando vuelve la conexión, con el día y la caja en que se hicieron.
Leés la etiqueta de la balanza y entra con su peso. Lo suelto se vende por kilo o por litro.
Importá tu planilla, guardada como CSV, o completá los códigos que faltan escaneando uno atrás de otro.
La lista de reposición es por talle y color: no «faltan remeras», sino «falta la L negra».
Desde el plan Comercio
Si lo que se lleva es más barato, sale un vale con su código y su saldo. La cajera lo hace con la autorización de la encargada, en la misma pantalla.
En el mostrador hay una tarjeta por prenda: la tocás, elegís talle y color, y te avisa cuando quedan pocas.
Desde el plan Comercio
La prenda queda guardada y deja de figurar como disponible. Al retirarla se cobra sólo lo que falta.
Una web con tu marca donde cada prenda muestra sus talles y colores. Lo que se vende en el local se descuenta de la web.
Desde el plan Comercio
Restaurante · bar · café · rotisería · pizzería
Entra el primer pedido por la web, retira 12:30. Ya está en la pantalla de la cocina.
Mesa 4, ronda 2: napolitana sin cebolla y una pizza mitad fugazzeta. El mozo la manda desde la mesa; en la cocina sale el papel.
La 4 pide la cuenta y pagan entre tres: el sistema la divide.
Llaman para pedir: el teléfono trae el nombre y la dirección de la última vez.
Cerrás la caja con arqueo y ves cuánto entró por cada medio de pago.
Peluquería · barbería · uñas · estética · spa
Una clienta saca turno para color el sábado, desde tu web.
Abrís la agenda: cada profesional con su columna.
Entra alguien sin turno: lo anotás como sobreturno.
Cobrás color y brushing; la comisión de cada una queda anotada.
Mandás los recordatorios de mañana: el mensaje ya está escrito.
Kiosco · almacén · autoservicio · despensa · dietética
Abrís la caja con el cambio.
Fila de la mañana: pasás el código, cobrás, el que sigue.
Doscientos de jamón: leés la etiqueta de la balanza.
Se corta internet. Seguís en efectivo y transferencia; el cartel dice cuántas ventas quedaron guardadas.
La vecina se lleva a cuenta.
Contás la caja: si falta plata, queda anotado ese día.
Ropa · calzado · marroquinería · bijouterie
Abrís Reponer: qué talles y colores hay que pedir.
Piden la remera en M negra: el mostrador dice que quedan dos.
Cambio por algo más barato: sale el vale.
Apartan una campera con seña.
Cerrás la caja y tu web ya muestra el stock que quedó.
Abrís, cerrás y contás. Si falta plata, queda anotado ese día.
Cuánto vendiste y cuánto te quedó, sin planillas.
El cajero vende sin ver costos ni reportes; el encargado maneja el día; el dueño ve todo.
En el celular, la tablet o la compu, sin pasar por ninguna tienda de aplicaciones.
A fin de mes lo bajás y se lo mandás.
Si te vas, te mandamos una copia si la pedís. Si venías pagando y dejás de pagar, la cuenta puede quedar en modo consulta: ves todo y no se borra nada.
Vale para el mostrador: es la única pantalla que anda sin conexión.
Cuando vuelve la conexión, las ventas entran solas. Mientras dura el corte ves el stock de la última vez que hubo conexión, y una franja arriba del mostrador te dice que estás sin internet, que seguís vendiendo y cuántas ventas esperan para subir.
No se abre sola en el momento: una persona revisa cada pedido.
Pedí tu cuentaPedí tu cuentaPedí tu cuentaPedí tu cuentaPedí tu cuenta
Tu correo y qué tipo de negocio es. Nada más: no pedimos tarjeta.
Te mandamos un enlace para comprobar que la casilla es tuya: lo abrís, escribís el nombre de tu comercio y una contraseña que elegís vos, y tocás el botón para enviarnos el pedido. Vence en una hora.
Una persona mira cada pedido antes de habilitarlo. Si no lo podemos habilitar, también te avisamos por correo.
Con tu correo y tu contraseña. Ese día empiezan los 14 días de prueba, no antes.
Te pregunta lo básico y arma el menú con lo que tu rubro usa.
Precios finales en pesos, por mes. Durante la prueba podés pasarte a cualquier plan sin cargo.
Para Gastronomía: El salón y la cocina vienen desde el plan Pro. La prueba arranca en el plan más chico: durante la prueba te pasás a cualquier otro sin cargo.
Para Belleza: La agenda y los turnos online vienen desde el plan Comercio. La prueba arranca en el plan más chico: durante la prueba te pasás a cualquier otro sin cargo.
Para Kiosco y almacén: El mostrador, el stock y la caja vienen en todos los planes.
Para Indumentaria: Los talles y colores vienen desde el plan Comercio. La prueba arranca en el plan más chico: durante la prueba te pasás a cualquier otro sin cargo.
Para Kiosco y almacén
$ 29.000,00 /mes
Para Belleza
Para Indumentaria
$ 59.000,00 /mes
El comercio que ya tiene clientes fieles, quiere mostrarse online y dar turnos.
Todo lo del plan Inicial, más:
Para Gastronomía
$ 109.000,00 /mes
Todo lo del plan Comercio, más:
$ 189.000,00 /mes
Todo lo del plan Pro, más:
Todos los planes incluyen: Punto de venta, Stock, Caja y arqueo, Clientes, Reportes básicos, ¿Cuánto gané?.
No. Anda en el navegador del celular, la tablet o la compu que ya tenés. La comanda en papel sale por una impresora térmica común conectada a la computadora de la cocina, sin instalar programas: se prepara Chrome una vez para que imprima sin preguntar.
Al pedir la cuenta elegís «Rotisería y comida para llevar», y el asistente te pregunta cómo atendés —mesas, mostrador, pedidos— para armar el menú con eso.
El mostrador sigue cobrando y guarda las ventas. El salón y la cocina necesitan conexión.
No. El recordatorio sale solo por correo si el cliente dejó su mail; para el resto te queda el mensaje armado y lo mandás por WhatsApp con un toque.
Les pasás el enlace de tu página de turnos por el mismo WhatsApp. Los que te pidan por mensaje los cargás vos en la agenda.
Sí. La agenda, los turnos online y la lista de a quién le toca volver sirven igual con una sola persona atendiendo.
Desde el plan Comercio
Importás tu planilla de una vez: la guardás como CSV y, antes de cargar nada, el sistema te muestra qué va a crear. Y a los que les falte el código de barras se lo ponés escaneando uno atrás de otro, sin tocar el mouse.
No. Sirve cualquier lector USB —funciona como un teclado— y si no tenés, la cámara del celular.
No: entra a vender y ve sus ventas. No ve costos ni reportes.
Cargás la prenda una vez, escribís los talles y los colores, y el sistema arma todas las combinaciones, cada una con su stock y su código.
Desde el plan Comercio
Con el carrito, tus clientas arman el pedido en tu web desde el enlace que les pasás, y lo pagan al retirar o por transferencia.
El cobro online con Mercado Pago. En preparación
Sí, con stock y caja por sucursal.
Desde el plan Pro
Porque una persona revisa cada pedido antes de habilitarlo. Los 14 días de prueba empiezan el día que entrás, no el día que la pedís.
Tu correo y qué tipo de negocio es; después, el nombre de tu comercio y una contraseña que elegís vos. El CUIT te lo pedimos adentro, cuando vas a facturar. Tarjeta, no.
Todavía no. La facturación electrónica está construida y en pruebas, pero no está habilitada para los comercios. Mientras tanto el sistema te da el ticket de la venta —que no es una factura— y el Excel para tu contador. En preparación
Cobrás como hoy: con tu posnet, tu QR impreso o por transferencia, y lo anotás en la venta. La conexión para que el sistema arme el QR y confirme el pago solo todavía no está habilitada. En preparación
El celular, la tablet o la compu que ya tenés: anda en el navegador. El lector de código de barras y la impresora de tickets son opcionales.
Elegís un plan y lo pagás para seguir. Si no contratás, la cuenta puede quedar cerrada hasta que registremos el pago: no se entra ni a mirar, pero lo que cargaste queda guardado.
El plan se paga por transferencia: nos escribís y te pasamos los datos.
Nos escribís y damos de baja la cuenta. Tus datos son tuyos: te mandamos una copia si la pedís. Está todo en los términos y condiciones.
Hoy afinamos el sistema para estos cuatro. Con otro comercio podés pedir la cuenta igual: arranca con todo a la vista y apagás lo que no usás.
14 días, sin tarjeta. Lo que cargues queda.